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Un mensaje para las familias de Jesuit Dallas - 15 de julio 2021

July 15, 2021

Si pasas dentro de Jesuit el tiempo suficiente, eventualmente oirás que alguien hace referencia a un “cannonball moment”. Un “cannonball moment” es ese momento en el que todo lo que piensas que es, se ve desafiado por algún evento inesperado; un evento que altera la visión del mundo, y te quedas con la tarea de volver a aprender todo lo que pensabas que sabías. Los “cannonball moments” pueden ocurrir como resultado de accidentes, catástrofes, juicios erróneos omalentendidos. A veces son personales, aislados para unos pocos, y otras veces son más públicos, compartidos por sociedades enteras. Sin embargo, una cosa que todos tienen en común es que dividen la vida en dos partes distintas: el antes y el después. Antes del “cannonball”, uno espera que la vida vaya en una sola dirección, y después del “cannonball”, te das cuenta que ha cambiado.

Entonces, ¿por qué lo llamamos un “cannonball moment”? Porque hace 500 años, un joven soldado español fue herido en la pierna por una bala de cañón durante un asedio francés contra un castillo en Pamplona. En los años que siguieron, dejó atrás su antigua vida y tomó el manto de un sacerdote que llegó a ser conocido como Ignacio de Loyola, y logró fundarla orden delos Jesuitas. Suinfluencia se extendiópor todoelmundoatravés deltrabajo desus compañeros dela Compañía de Jesús.

Este año la Sociedad de Jesús celebra el aniversario del quinto centenario de la conversación de San Ignacio, la cual empezó el día que fue herido en su pierna por una bala de cañón. Durante este año de celebración, nos invitan a reflexionar sobre quinientos años de regalos que se han otorgado por medio de las obras de esta Sociedad, los cuales incluyen 3,370 colegios Jesuitas en todo el mundo que han cuidado y formado a 2.5 millones de estudiantes cada año. En los Estados Unidos hay 30 universidades Jesuitas y 81 escuelas secundarias y preparatorias y todas están dedicadas a desarrollar líderes competentes, con compasión, y comprometidos al servicio de la iglesia y de la socied ad .

Por sí solo, antes de su “cannonball moment” Ignacio de Loyola no habría sido tan influyente, pero gracias al trabajo de sus primeros compañeros, la sociedad se extendió, y mientras su número crecía, formaron apostolados en todo el mundo.

Sin este momento tan significativo vivido por Ignacio de Loyola hace quinientos años, su hijo estaría asistiendo a otra escuela, en otro lugar y usted no estaría leyendo esta carta.

En la primavera de 2020 todos experimentamos un “cannonball moment”. Muchos en el mundo todavía están en la agonía de lidiar con el golpe ocasionado por la pandemia. A nosotros ahora nos toca determinar cuál será nuestra nueva visión del mundo. Este verano aquí en Jesuitas hemos reflexionado sobre lo que fuimos capaces de lograr el año pasado, y las cosas que se dejaron sin hacer. Más importante aún, ha surgido la necesidad de responder a la pregunta: "¿Qué necesita el mundo de nosotros y de nuestros estudiantes en este momento?"

Cada vez que nos enfrentamos a tales preguntas, volvemos a nuestros principios y valores y reflexionamos sobre nuestro compromiso. Esto se afirma claramente en la Declaración de la misión de los jesuitas: Jesuit College Preparatory School of Dallas ofrece una excelente educación católica en la tradición jesuita para formar una comunidad de hombres con altos principios morales que se dedican a servir a los demás.

Nuestra misión nos diferencia de otras escuelas de la zona. Por eso creemos en la importancia que nos dejó la pandemia en reflexionar sobre lo que realmente somos y establecer nuestro nuevo rumbo. Durante el verano, he tenido varias conversaciones con personas en nuestra comunidad acerca de nuestra misión, y he llegado a entender que, mientras que muchos pueden decirme el espíritu de nuestra misión, pocos pueden decirmela en palabras. Cuando pregunto a los estudiantes, algunos de ellos me dicen que la misión de la escuela es "preparación para la universidad". Otros me dicen que es formar comunidad, algunos se acercan un poco más diciéndome que la misión es formar 'hombres para los demás'.

Aprecio este último sentimiento mucho porque 'Men for Others' (Hombres para los demás) dice mucho sobre lo que nosotros decimos que es lo que hacemos aquí. El origen de la idea de ser un 'hombre para otros' se conceptualizó durante una charla que se dio en 1973 por el Padre Pedro Arrupe, el 28vo General Superior de la Sociedad de Jesús, a un grupo de ex-alumnos de los colegios Jesuitas a nivel mundial. Esa charla se dio a raíz de eventos ocurridos en ese momento pero que siguen siendo relevantes para nosotros en el 2021. Durante esa charla el Padre introdujo a nuestra vernácula la frase "Men-for-others: el objetivo primordial de la educación Jesuita - básica, avanzada y con continuidad - debería ser formar dichos hombres." Estos hombres están 'llenos del Espíritu; y sabemos de quién es el Espíritu al cual nos referimos: el Espíritu de Dios, quien dio su vida para la salvación delmundo; el mismo Dios que por el hecho deconvertirse en Hombre, se convirtió en un Man-for-others (hombre para los demás) , más allá de todos los d emás."

Esa charla se puede leer en este enlace Version Espanol

https://w w w .colegiopedroarrupe.pt/f older/galeria/f icheiro/1_A rrupe_V alenc ia_rujc3n30ia. pdf o en inglés https://onlineministries.creighton.edu/CollaborativeMinistry/men -for- others.html y te invito a leerla porque dice claramente quienes somos y detalla muchas de las ideas fundamentalesde la educacion clasica Jesuita las cuales se encuentran en la frase dela mision de nuestro colegio.

A medida que se vayan preparando para el año escolar, voy a simplificar todo para nuestros hijos adolescentes y les diré que nuestro tema general para este año nuevo es animarlos para que sean como San Ignacio de Loyola después de la herida fatídica de su pierna hace 500 años.
Viajó a Roma poco tiempo después de levantarse de su cama con la esperanza de encontrar una forma de servir a la Iglesia. Al llegar supo que no tenía la educación necesaria para servir a la Iglesia como padre así que se registró en la Universidad de París donde conoció a los hombres quienes eventualmente serían los fundadores principales de la orden de los Jesuitas. Ignacio iba a la Universidad y ahí empezó a juntar a sus compañeros. Así inicia un trabajo difícil; el trabajo que cambiaría al mundo.

Al iniciar el nuevo año escolar con sus hijos empezaremos con un llamado a que junten a sus compañeros. A medida que hagan amistades durante su tiempo aquí también estarán aprendiendo sobre el mundo. Estaremos conversando con él sobre lo básico, los temas formales que se miden en los exámenes y otras pruebas estandarizadas, pero también estaremos compartiendo con él las estrategias que se usan para reconocer y apreciar las cosas intangibles que forman parte de la experiencia del ser humano, y le brindaremos oportunidades para que los viva el mismo. Estos intangibles como el amor, el respeto, la espiritualidad, la compasión y la justicia entre otros, son los regalos que nos nutren y nos llevan a alcanzar nuestro potencial completo como personas formadas en la imagen de Dios.

Estoy ansioso por ver a sus hijos en Agosto y también por verlos a ustedes durante el transcurso del año. Este año será distinto al anterior, tendremos nuevamente eventos para que los padres asistan a Jesuit. Por favor considere esto como una invitación para que usted mismo junte a sus compañeros mientras nos volvemos a reunir aquí en Jesuit.

Disfruten el resto del verano.

Thomas E. Garrison

Director